India batió un nuevo récord de muertes por la COVID-19

COVID-19: advierten que sobrevivientes pueden morir en los siguientes seis meses
mayo 3, 2021
Día de la Madre: Supermercados, mercados, bodegas y farmacias podrán atender en local este domingo
mayo 4, 2021

India batió un nuevo récord de muertes por la COVID-19

El Ministerio de Salud de ese país informó que 3689 murieron en 24 horas por el coronavirus y se registraron 403 000 casos nuevos de infectados.

El Ministerio de Salud informó que 3689 murieron en 24 horas por causa de la COVID-19 y que por esa razón el primer ministro indio, Narendra Modi, se reunió con el titular de esa cartera para analizar la cifra.

Mientras tanto, los hospitales están luchando para tratar a los pacientes en medio de una escasez crónica de camas y oxígeno médico.

En medio de la crisis, el domingo comenzó el conteo de votos de las elecciones celebradas en cinco estados: Assam, Bengala Occidental, Tamil Nadu, Kerala y Puducherry.

Los resultados están siendo analizados en busca de señales de cómo la pandemia ha afectado el apoyo a Modi y su partido nacionalista hindú, el BJP.

El mandatario ha sido criticado por permitir la organizaciones de mítines durante las elecciones de marzo y abril.

A última hora del domingo, los resultados provisionales en Bengala Occidental, donde Modi había estado buscando una victoria, sugerían que el partido TMC de la feroz crítica de Modi, Mamata Banerjee, retendrá el poder cómodamente.

Lo último

Hasta este domingo 2 de mayo, India había registrado más de 19 millones de casos de coronavirus, solo superada por Estados Unidos. También había confirmado más de 215 000 muertes, aunque se cree que la cifra real es mucho mayor.

Los expertos citan las bajas tasas de pruebas para detectar la COVID-19 y el número de personas que mueren en casa, especialmente en las zonas rurales, como factores que contribuyen a pensar que las cifras están subestimadas.

La anterior cifra más alta de muertes diarias en el país, también comunicada esta semana, era de 3645.

Países como Brasil y EE.UU llegaron a registrar cifras diarias de más de 4000 durante el transcurso de la pandemia.

En India, llevan más de 10 días apareciendo imágenes perturbadoras de familias mendigando camas de hospital y suministros vitales, mientras que las morgues y los crematorios siguen desbordados.

El pasado sábado 1 de mayo, 12 personas murieron en el Hospital Batra de Delhi después de quedarse sin oxígeno por segunda vez en una semana.

Y el periódico Times of India informó de 16 muertes en el estado sureño de Andhra Pradesh debido a la escasez de oxígeno en 2 hospitales, y otras 6 en el suburbio de Gurgaon, en Delhi.

Ante esta situación, el Tribunal Superior de Delhi dictaminó que empezará a sancionar a los funcionarios si los suministros necesarios para salvar vidas no llegan a los hospitales.

«Ya es suficiente», aseguraron los jueces Vipin Sanghi y Rekha Patil.

Vacunación en la India

Todos los adultos del país pueden vacunarse contra el coronavirus. Pero el plan nacional de vacunación previsto para el sábado se tambaleó porque varios estados informaron de que no tenían suficientes dosis para empezar a vacunar a las personas de entre 18 y 44 años.

A pesar de ser el mayor productor mundial de vacunas, el país carece de ellas y ha suspendido temporalmente todas las exportaciones de AstraZeneca para satisfacer la demanda interna.

El Ministerio de Sanidad anunció el domingo que 84 599 personas de la mencionada franja de edad habían recibido una primera dosis de la vacuna contra el coronavirus.

India ha estado utilizando dos vacunas: la de Oxford-AstraZeneca (conocida localmente como Covishield) y otra fabricada por la empresa india Bharat Biotech (Covaxin).

También se ha aprobado el uso de la vacuna Sputnik V, de fabricación rusa, cuyas primeras 150 000 dosis llegaron el sábado.

Ayuda internacional

Países de todo el mundo han enviado una avalancha de suministros médicos de emergencia al país. Hasta el jueves, 40 naciones habían enviado cargamentos de ayuda.

El primero de varios aviones procedentes de EE.UU. que transportaban bombonas de oxígeno, máscaras y pruebas de diagnóstico rápido llegó a Delhi el viernes.

«El vínculo entre la democracia más antigua y la más grande sigue fortaleciéndose», tuiteó Harsh Vardhan, ministro de Sanidad indio.

Anteriormente, el Ejecutivo estadounidense había sido criticado por imponer una prohibición al envío de materias primas para vacunas en el extranjero, lo que limitaba la capacidad de India para fabricar más vacunas de AstraZeneca.

La medida se levantó la semana pasada.

Del mismo modo, un avión militar alemán con 120 respiradores llegó a la India el sábado, mientras que Reino Unido también ha enviado cientos de piezas de equipo médico.

El ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Dominic Raab, declaró el domingo en el programa de la BBC Andrew Marr Show que «siempre estudiaría con mucho cuidado cualquier solicitud» de ayuda para que India pueda hacer frente a su aumento récord de casos de covid.

Pero cuando se le preguntó si Reino Unido debía interrumpir la vacunación de las personas más jóvenes y menos vulnerables para enviar dosis al extranjero, Raab sostuvo que no había recibido ninguna petición de la India «sobre esa cuestión específica».

¿Por qué la India no está confinada?

El gobierno central es reacio a imponer un confinamiento nacional, que el primer ministro calificó de «último recurso».

Los altos cargos temen el impacto económico de la medida, después de que el año pasado la producción del país cayera un 24 % entre abril y junio en comparación con el año anterior.

El coste humano también podría ser grave. El año pasado, el confinamiento de 68 días hizo que millones de trabajadores migrantes de India emprendieran arduos viajes de regreso a sus pueblos de origen al encontrarse sin empleo y sin dinero.

Los pobres, especialmente los niños desnutridos y las mujeres embarazadas que dependen de los programas gubernamentales, tuvieron dificultades para acceder a las prestaciones.

Los programas de vacunación se interrumpieron y quienes padecían enfermedades graves tuvieron dificultades para acceder a servicios sanitarios básicos.

Sin embargo, varios estados y territorios están adoptando restricciones.

Odisha fue el último en anunciar un cierre de dos semanas, uniéndose a Delhi, Maharashtra, Karnataka y Bengala Occidental, que se han visto muy afectados.

Otros estados, entre ello Uttar Pradesh, que está muy poblado, tienen toques de queda nocturnos o confinamientos de fin de semana.

El periódico The Indian Express informa que el grupo de trabajo COVID-19 de India, que asesora al gobierno, está presionando para que se imponga un cierre en todo el país para ayudar a contener la devastadora segunda ola.

Algunas voces, como la del doctor Anthony Fauci, máximo experto en enfermedades infecciosas de EE.UU., afirman que un cierre «inmediato» durante unas «pocas semanas» podría romper la cadena de transmisión en la India.

Las autoridades rechazan confinar al país, en el que se siguen celebrando
eventos multitudinarios como este mitín en Calcuta en abril.

Texto: BBC en español

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *